Juan de Dios Gámez Mendívil dejó la alcaldía de Culiacán en medio del escándalo por las acusaciones presentadas por autoridades estadounidenses contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa. Su salida ocurre después de que Rubén Rocha Moya también solicitara licencia como gobernador.
La crisis en Sinaloa sumó una nueva salida. Juan de Dios Gámez Mendívil renunció a la alcaldía de Culiacán luego de aparecer entre los funcionarios y exfuncionarios señalados por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
El movimiento ocurre en un contexto de fuerte presión pública, después de que el gobernador Rubén Rocha Moya también solicitara licencia ante el Congreso estatal mientras avanza el proceso de investigación. Con ello, el caso comienza a tomar forma de efecto dominó dentro de la estructura pública de Sinaloa.
Las acusaciones de Estados Unidos involucran a Rocha Moya, al alcalde de Culiacán y a otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, dentro de una investigación relacionada con presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa. La FGR, por su parte, informó que pedirá más pruebas antes de avanzar con una posible detención provisional de los señalados.
La salida de Gámez Mendívil aumenta la tensión alrededor del caso y deja una lectura inevitable: los señalamientos de Estados Unidos ya están provocando consecuencias internas en Sinaloa, aun cuando las investigaciones continúan y los involucrados mantienen la presunción de inocencia.






