Un derrame de combustible convirtió en una trampa el Periférico de la Juventud, a la altura del Instituto José David, donde varios conductores perdieron el control de sus unidades y se provocó una carambola con volcaduras, daños materiales y fuerte congestionamiento vial.

La tarde de este 1 de abril, el Periférico de la Juventud volvió a ser escenario de un aparatoso accidente múltiple en sentido de norte a sur, luego de que una mancha de diésel sobre la cinta asfáltica hiciera que varios vehículos derraparan casi de manera consecutiva. Distintas coberturas coinciden en el punto del percance y en que el pavimento resbaloso fue el factor que detonó la cadena de choques.
Los reportes publicados señalan que el primer vehículo en perder estabilidad fue un Nissan Versa, que patinó sobre el combustible y terminó volcado. A partir de ahí se desencadenó el resto del accidente: otros autos chocaron al intentar frenar o esquivar la zona afectada, y al menos dos unidades acabaron con las llantas hacia arriba. Sobre el número total de vehículos involucrados hay variaciones entre medios, que lo ubican entre cinco y seis.
En medio del caos, autoridades viales y cuerpos de emergencia acudieron para cerrar parcialmente el tramo, atender a los involucrados y evitar nuevos percances. La información más consistente indica que hubo lesiones leves y atención en el lugar, pero sin traslados hospitalarios de gravedad. Mientras tanto, bomberos y personal de apoyo realizaron maniobras para neutralizar el riesgo sobre el asfalto.

Uno de los datos que surgió en reportes posteriores es que el derrame pudo originarse por la caída de un bote con 19 litros de diésel, aunque ese punto todavía aparece como una versión preliminar en parte de la cobertura. Lo que sí quedó claro es que una sola mancha de combustible bastó para provocar una escena de caos vial en uno de los corredores más transitados de Chihuahua.
Más allá de los daños materiales, el accidente volvió a exhibir lo vulnerable que puede volverse el Periférico de la Juventud cuando aparece cualquier sustancia sobre el pavimento. En cuestión de segundos, una vialidad rápida se transformó en una zona de alto riesgo para decenas de automovilistas.





