¿Ya revisaste tu tanque de gas? Alertan por creciente riesgos de explosiones Chihuahua

Por: Redacción

Autoridades piden no bajar la guardia con cilindros, tanques estacionarios, válvulas y conexiones de gas LP, tanto en viviendas como en negocios, ante el peligro de accidentes que pueden escalar en segundos.

En medio de la preocupación por incendios, flamazos y explosiones registrados en distintos puntos, autoridades de Protección Civil han reiterado que el uso de gas LP sin mantenimiento adecuado representa un riesgo serio no sólo en viviendas, sino también en locales comerciales donde se cocina, se calienta agua o se trabaja con quemadores de forma constante. En Chihuahua, la recomendación oficial es mantener los tanques en lugares ventilados, libres de obstáculos y colocados sobre base firme, además de alejarlos al menos tres metros de estufas, boilers, quemadores y otras fuentes de calor.

El riesgo en los negocios puede ser incluso mayor, ya que en muchos establecimientos el consumo de gas es continuo y la instalación opera durante varias horas al día. Eso vuelve más delicado cualquier descuido en válvulas, mangueras, reguladores o tuberías. De acuerdo con el Reglamento de Protección Civil del Municipio de Chihuahua, en los inmuebles considerados de riesgo alto que usen gas natural o gas LP es obligatorio contar con un dictamen aprobatorio de sus instalaciones, lo que refuerza la importancia de que comercios y establecimientos no improvisen conexiones ni operen con equipos deteriorados.

Uno de los puntos clave es la llamada “caducidad” del equipo. La normatividad mexicana establece que los recipientes para gas LP deben identificar, entre otros datos, su vida útil o especificaciones aplicables, y existen normas oficiales para recipientes transportables y no transportables que regulan su fabricación y seguridad. Además, en criterios técnicos publicados en el Diario Oficial de la Federación se hace referencia a una vida útil máxima de doce años para ciertos recipientes portátiles conforme a la NOM-011-SEDG-1999. Esto implica que seguir usando cilindros muy viejos, golpeados, oxidados o alterados puede elevar de forma importante el peligro en casa o en un negocio.

Protección Civil ha insistido además en que, durante el abastecimiento y uso cotidiano, deben revisarse con frecuencia el estado del tanque, las conexiones y los accesorios. Para detectar una posible fuga, una medida básica es aplicar agua con jabón en llaves, válvulas y tuberías: si aparecen burbujas, existe escape de gas. También se recomienda cerrar inmediatamente la llave de paso y evitar cualquier acción que pueda generar chispa.

En el caso de los negocios, este tipo de medidas no debería verse como un simple trámite, sino como parte de su operación diaria. Un cilindro en mal estado o una línea con fuga puede afectar no sólo al propietario, sino también a empleados, clientes, vecinos y locales contiguos. Por eso, las autoridades recomiendan que las instalaciones sean colocadas y revisadas por personal capacitado, evitar adaptaciones hechizas y no operar con recipientes deformados, con corrosión o sin protección adecuada.

Si se detecta olor a gas dentro de una vivienda o establecimiento, la indicación es cerrar la llave, abrir puertas y ventanas para ventilar, no encender ni apagar focos, no usar celulares dentro del área comprometida, no prender cerillos ni encendedores y pedir apoyo al 911 o a cuerpos de emergencia. Protección Civil advierte que el gas puede concentrarse en ciertas zonas del inmueble y generar un escenario de explosión si entra en contacto con una chispa.

Para los comercios de comida, fondas, taquerías, panaderías, tortillerías y cualquier negocio que utilice gas LP, la revisión preventiva puede marcar la diferencia entre una jornada normal y una emergencia mayor. La recomendación es verificar periódicamente fechas de fabricación, desgaste del equipo, estado de válvulas, reguladores y mangueras, así como solicitar una inspección profesional cuando el sistema ya tiene varios años de uso o muestra señales de deterioro.

Antes de que ocurra un accidente, autoridades recomiendan confirmar que el tanque no tenga golpes, óxido, soldaduras visibles ni fugas; que las válvulas y reguladores funcionen correctamente; que las mangueras sean las adecuadas para gas LP; que el recipiente esté en un sitio ventilado; y que toda la instalación haya sido hecha por personal con conocimiento técnico. En negocios, además, conviene revisar extintores, rutas de evacuación y que el personal sepa cómo actuar ante una fuga.

En Chihuahua, donde cada vez preocupa más el riesgo de incendios y explosiones, el llamado es claro: no esperar a que el tanque falle para revisarlo. Tanto en viviendas como en negocios, una instalación descuidada puede convertirse en un peligro real en cuestión de segundos.

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