Ciudad de México.– El llamado “Plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum ya fue aprobado en el Senado y avanza a la Cámara de Diputados, con cambios que apuntan a recortar gasto público y limitar privilegios en la estructura política local. El dictamen recibió 87 votos a favor y 41 en contra.
Lo que sí pasó fue una versión reducida de la propuesta original. Entre los puntos aprobados destacan la reducción de regidurías en ayuntamientos, límites al gasto de los congresos estatales y topes salariales para funcionarios electorales.
Uno de los temas que más ruido hizo, el de adelantar la revocación de mandato para 2027, finalmente quedó fuera por falta de apoyo completo dentro del bloque oficialista.
En términos simples, el “Plan B” busca que haya menos gasto en la operación política local y que ciertos funcionarios ya no tengan percepciones por encima de los límites planteados por la reforma. Aunque el proyecto salió adelante, lo hizo recortado frente a la idea inicial que impulsaba Sheinbaum.


